Vísperas de Guerra

frenteleonesReverendísimo Pater,

El correo regular se ha interrumpido. Los Almorávides controlan la mayoría de los caminos en torno a Cossogra, et interçeptan a cualquier mensallero. Si soy capaz de enviar a su reverençia este escrito es graçias a que el caballero Don Alonsso ha dispuesto un correo de urgençia para enviar a su sennora Donna Aurora que le espera en Toletho. Oraré para que aquestas cartas alcançen su destino, pues me dispongo a tratar asuntos de la mayor importançia.

He dexado algo de lado mis traballos en la chrónica durante los últimos días. El Rey et los nobles son más insistentes que nunca açerca de lo que está quedando scrito, et non se conforman con indagar, mas offreçen sugerençías et “proponen” correcciones.

Las tensiones cresçen día a día, et las sospechas de espionalle han fecho neccesaria la revisión et lectura de toda comunicaçión con el exterior por parte de los ommes del Rey. Comienzan a surgir disputas entre varios nobles que hasta agora paresçian unna et carne. El único que paresçe axeno a los nervios del combate es el fillo del Campeador, que permanesçe con sus ommes et non se mezclan con otros grupos. Non debe de ser difíçil cuando el resto de nobles esquivan su trato como si evitaran a un apareçido.

Ya se cosnoçen las órdenes para la batalla, que comenzará mannana, Día de la Ascensión. Don Alfonsso ha dispuesto que Don Garçia Ordónnez protexa la espalda de Don Diego, pese a las graves disputas que mantienen ambas familias. Sin duda alguna, Nuestro Sennor Don Alfonsso, en su infinita sabiduría, sabe que los ommes que lidian contra un enemigo común se vuelven hermanos de armas. Más que sospecha, tengo la certeza de que esta batalla pondrá fin, de una vez por todas, a las disputas que mantiene el Conde de Náxara con Ruy Díaz de Vivar, representado por Diego Rodríguez, su fillo et único heredero.

También yo podré asistir a la batalla, aunque en mi caso ocuparé un lugar en retaguardia para cuidar a los feridos et impartir sacramentos de ser neccesario. A pesar de lo apartado de mi posiçión, podré observar el desarrollo del combate para ansí añadir mi testimonio a la chrónica, que con aiuda de Dios, será una narraçión de la victoria de Alfonsso VI Fortitudo, Imperator Totius Hispanie.

Agora he de retirarme para descansar. Su Emminençia Don Bernardo me ha pedido que asista a los otros frailes del castiello con la investidura de varios caballeros et agora he de visitarles durante su vela de armas.

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