Tánger, año 490 de la Hégira

estrecho

Hoy he visto el mar por primera vez. Grandioso espectáculo para alguien acostumbrado a que los horizontes se desdibujen en las arenas del desierto. Sin duda alguna, Dios pone ante mí las maravillas de la Creación por sumarme a la Yihad como guerrero de Al-Murabitún. Ayer llegamos a la ciudad de Tinji en nuestra ruta hacia Al Ándalus et en unos días nos embarcaremos para cruzar el Estrecho de Yabal Tarik. Vamos a reforzar las tropas de los muyahidines que dirige el general Muhammad Ibn Havy.
Esta mañana, durante un paseo por el Zoco, compré el libro de pergamino que agora garabateo. Aunque no soy poeta ni estoriador et han pasado varios años desde que tomara una pluma por última vez, la emoción que me provoca la peregrinación hacia tierras extrañas, para luchar en la Guerra Santa contra bárbaros, me invita a escribir lo que vea, escuche et piense. Mis crónicas no buscarán el artificio ni la pomposidad de los poetas de Damasco, pues mi único fin es documentar lo que está a punto de suceder, para su conocimiento por las generaciones venideras et mayor gloria de Dios.
Yaqub ibn al-Hadar

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