Sevilla (almofalla)

dentroalmofaya    Al regresar a la almofalla, tras cumplir mis obligaciones, me he encontrado a Rachid hablando con un anciano. Sus ropas, et lo cansado de su aspecto, no me permiten adivinar su condición, origen, ni credo. Rachid le trata con veneración, como a un viejo conocido. No me he atrevido a facer preguntas impertinentes et me he limitado a escuchar.

    En un corro formado por mis compañeros et otros guerreros jóvenes, el anciano nos ha relatado cómo tuvo lugar la petición de ayuda de los Reyes Taifas a Yusuf. La mayoría cosnocemos la estoria, pero su forma de narrarla nos facía ver la escena ante de nosotros, como si fuéramos testigos della. Nos has contado cómo los Reyes Taifas renunciaron al pecado et aceptaron luchar bajo la bandera de los buenos creyentes para expulsar a los cristianos. Ha hablado de los representantes de los Reinos Andalusíes,que llegaron cargados de oro et regalos, et vestidos como califas et se humillaron ante un hombre cuyo único lujo era el cumplimiento estricto de la Ley del Corán, trasmitida por Dios al Profeta.

    Cuando ha concluido su estoria, el hombre sabio se ha despedido. No llegué a entender una especie de proverbio que repetía una et otra vez, pero como todos parecían cosnocerlo no me atreví a preguntar. Mañana partiremos hacia Márida.

Yaqub ibn al-Hadar

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