Abierto el plazo para abonar las cuotas de socio 2015

logoDesde el próximo lunes, 15 de Diciembre y hasta el 31 de Enero de 2015 estrá abierto el plazo para hacer efectivas las cuotas de socio del año 2015. El importe de la cuota es de 10 euros y el pago se debe realizar mediante transferencia bancaria o ingreso en cuenta.

Transferencia bancaria: 

  • Banco: Caja Rural de Castilla – La Mancha
  • Titular: Asociación Cultural Batalla Medieval de Consuegra
  • Número de cuenta: 3081 0057 24 2820499826
  • Concepto: Nombre y apellidos del socio (¡importante!)

Ingreso en cuenta

  • Oficina: Caja Rural de Castilla – La Mancha, sucursal de Consuegra (mapa)
  • Titular: Asociación Batalla Medieval de Consuegra
  • Concepto: Nombre y apellidos del socio (¡importante!)

 

Resultado positivo en el Pleno Extraordinario

logoLa Asociación Cultural Batalla Medieval de Consuegra se alegra de que los distintos grupos políticos muestren de forma unánime su apoyo a Consuegra Medieval.

Las intervenciones fueron muy interesantes y los representantes tres grupos valoraron políticamente el trabajo realizado y el valor de Consuegra Medieval para los consaburenses.

Desde la Asociación queremos agradecer el apoyo de nuestro alcalde y concejales, y  manifestar que seguiremos trabajando para hacer Consuegra Medieval cada vez más grande.

Solicitud de Consuegra Medieval para ser considera Fiesta de Interés Turístico

logoEl 20 de noviembre, a las 21:00 tendrá lugar un Pleno Extraordinario en el Ayuntamiento de Consuegra donde se tratará la solicitud de Consuegra Medieval para ser considerada Fiesta de Interés Turístico. La aprobación en pleno es un paso imprescindible para presentar la solicitud, de modo que es importante que todos los participantes acudan en la medida de sus posibilidades para mostrar su apoyo a la Batalla.

Podéis leer la convocatoria completa del pleno en el siguiente enlace.

Asamblea Asociación Batalla Medieval de Consuegra

logoLa Junta Directiva de la Asociación Batalla Medieval de Consuegra invita a todos los socios a participar en la Asamblea Ordinaria que tendrá lugar el próximo domingo, día 16 de noviembre, a las 16:30 en primera convocatoria y a las 17:00 en segunda, en el salón de actos de la Casa de la Cultura de Consuegra.

Más información en el siguiente enlace.

Las estrellas (epílogo)

Abro los ojos et veo las estrellas. Despierto tumbado al raso et tardo unos instantes en recordar dónde estoy et qué ha pasado. La batalla ha terminado. Comiença a dolerme et el brazo et veo una flecha clavada en él. Consigo romperla, trato de incorporarme con cuidado, pero caigo al suelo. La cabeça me va a estallar, pero tengo que encontrar a Asad. Camino arrastrándome entre los muertos. Non se escucha nada et tan sólo paresçe haber pequennos grupos buscando entre los cuerpos. Sin ser visto me aproximo al lugar donde debería estar Asad. Non le encuentro et las lágrimas asoman a mis ollos. Escucho un gemido, más non veo nada. Por fin veo la cara sucia de mi pequenno Asad debajo de un bulto. Consigo mantener la calma et continúo arrastrándome. ¡Está vivo! Trato de sacarle de debajo del bulto. Entonces me doy cuenta de que se trata de un home que pareçe vestir un manto judío. Debió abraçar a mi pequenno para protegerle con su cuerpo. Yace tendido, rodeado de lo que paresçen pergaminos. Doy graçias en silencio a Dios et a aqueste desconoçido por salvar a mi pequenno. Paresce que mi fillo está bien, pero está aturdido et en silencio. Le subo a mi espalda et sigo arrastrándome. Non sé ni me importa cómo terminó la batalla. Mi mente está fixada en un sólo pensamiento: tengo que llegar a casa donde mi mujer et mi filla esperan desconsoladas.

Miro por última vez el campo de batalla. Alguien se ha açercado al mirar al judío que salvó a mi fillo. Será una aluçinación, pero me paresçe que es Dominico, el Tendero, quien rebusca entre las ropas del muerto. Non está recogiendo joyas ni alhajas. Está… recogiendo los pergaminos que había desperdigados por el suelo. Expulso este extranno pensamiento de mi mente et miro adelante. Es hora de volver a casa.

Velos negros

frenteleones¿Alguna vez escuchaste los ecos de los truenos retumbar entre las montañas? Ansí suenan los tambores de Al Murabitun. Façe tiempo que parescemos vivir dentro de una fragua, con el calor del mes de Ramadán et el retumbar inçesante de los tambores. Hoy nos han fecho formar a filas. Creo que vamos a combatir. Algunos auxiliares christianos de la zona no paresçen contentos de que haya musulmanes a su lado, aunque más tengo en común con ellos que con unos omes extrannos venidos de más allá del mar. Iba a despedirme de mi fillo pequenno (non me permitieron fablar con el mayor) quando un guerrero christiano enorme, calvo et con pocas luçes me ha detenido. ¡El muy canalla non tiene entendederas suficientes para ver que mi fillo es rehén et non soldado! Non me permite fablar con su alférez, et amenaçándonos con su espada nos obliga a marchar en formaçión. Mi pobre fillo está aterrado. Murmulla una et otra vez “Non volo morire”. Non es lo mismo querer ser guerrero que verse en situaçión de lidiar. Trato de consolarle mientras miro de reojo a nuestros escoltas. A la menor ocasión trataré de que se escabulla.

Llegamos al campo de batalla. A los costados se extiende una enorme mancha de guerreros con velos negros sólo interrumpida por una nota de color en el centro. Me comentan que esos son auxiliares andalusís, tal et como soy yo. Comiença de nuevo una tormenta con truenos pero sin relámpagos. Esos tambores van a volverme loco. En nuestro lado, la magnífica caballería christiana está lista para cargar antes de que nosotros, la chusma que fará de muro de carne, resciba la orden de avançar. Trato de mantenerme junto a mi fillo, pero los auxiliares están nerviosos et se mueven, le alejan de mí, le pierdo de vista… ¡Espera, Asad!

Diego Rodríguez

entrenamientoVarios días façen ya desde que estoy en el castiello. Mi mujer et mi filla quedaron destroçadas quando supieron lo que habemos de façer para salvar a Habîb, pero creo que ‘Aadila ha comprendido la situación, et en el fondo sabe que Asad estará más seguro en el castiello que en Qusubra. En el fonsado somos varios los auxiliares que entrenamos con la lança, et algunos pastores con honda. Non todos somos de Qusubra, et hay varios que non conosco que habrán llegado con el exército. Normalmente entreno con un christiano forastero que se face llamar Garcés. Es poco fablador, et paresçe demasiado bien adiestrado para ser un simple villano. Hoy non pude contenerme más, et le fice ver lo extraño de su destreza. Reaccionó violentamente, me tiró al suelo et me dixo: “Tú non sabes nada sobre mí o sobre la guerra. Si quieres sobrevivir et abraçar de nuevo a tu familia te ayudaré, pero non fagas más preguntas”.

Día a día llegan más omes de diferentes lugares. Façe poco llegó un tal Diego Rodríguez junto a un exército. Al paresçer es el fillo de un gran guerrero caído en desgraçia al que llaman el Sidi. Creo haber escuchado ya ese nome et algunas de sus façañas, pero es difícil diferençiar rumores de fechos. Mientras tanto, mi fillo Asad se pasea por los barracones fablando con unos et con otros en la lengua de los rumíes. Paresce ajeno a su situaçión de rehén.

De buena voluntad

soldado_niñoEstoy lívido de ira aunque trato de disimular mi indigaçión et fingir que todo saldrá bien. Un alférez christiano vino a mi casa para fablar sobre la situación de mi fllo Habîb. Pedí a mi esposa et fillos que nos dexaran solos. Paresce ser que el rey Alfonsso duda de la lealtad de los andalusís de Qusubra tras la revuelta et pretende mantenernos controlados ante la inminente batalla. Diçe que le han fablado bien de mi familia, et que Habîb seguramente se dexó llevar por su iuventud. Aún ansí, me ha pedido un gesto “de buena voluntad” para mostrar nuestra lealtad. “Non nos queda nada. Ya hemos entregado nuestras cosechas et pasaremos hambre este invierno”. ”Non es esa buena voluntad a la que me refiero” dixo el alférez. “Nuestro sennor nesçesita auxiliares, et toda ayuda es poca para combatir al enemigo”. Me está pidiendo que luche junto a ellos para demostrar que non soy traidor. Yo que nunca he sido alevoso nin mentí. Yo que fui funçionario et agora cultivo los campos… mas non hay otro remedio, et si quiero volver a abraçar a mi fillo, he de açeptar.

Mientras salía observó a mi fillo Asad, que esperaba fuera de casa, et añadió: “Una cosa más, queremos estar seguros de tu lealtad a nuestro sennor, et será prudente que tu otro fillo nos acompanne para evitarte ideas alevosas”. En vez de abrir su cabeça ahí mesmo, me sorprendí a mí mesmo diçiendo: “Pero sennor, sólo tiene 13 annos”. “Tranquilo, él non lidiará ni rescibirá danno alguno: tan sólo nesçesitamos que sea nuestro huésped antes de la batalla. De todas formas estará más seguro en el castiello que en el pueblo cuando vengan los Almorávides”. Un fillo prisionero. el otro rehén, et yo guerrero a la fuerza. Non me queda otra opçión que açeptar  esta afrenta para proteger a los míos.

-“¿Jurais non reçelar de lidiar para defender a nuestro sennor Alfonso VI?”

-”¡De buena voluntad!”, exclamé con media sonrisa.

Lleno absoluto en la Izada de Banderas de Consuegra Medieval con Ana Alcaide

El pasado sábado dimos el pistoletazo de salida de la XVIII edición de Consuegra Medieval con la ya tradicional ceremonia de Izada de Banderas. Los pendones castellanos y leoneses ondean ya en el Castillo de Consuegra, preparados para el evento que se inicia el próximo 15 de Agosto.

El acto de inauguración contó este año con una invitada de lujo: la intérprete toledana Ana Alcaide que nos deleitó con un concierto de música sefardí en el Patio de Armas del Castillo.

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La revuelta

Façen varios días que non se permite a los musulmanes salir de casa. Ya començó el Ramadán, ansí que es fáçil en cierto modo. Tal vez escribir me ayude a despejar la mente. Un grupo de desesperados, comandados por Rabah el médico se rebelaron contra los Christianos diçiendo que más nos valdría unirnos a Al Murabitun en lugar de aguantar las insolencias de los rumíes que nos piden “gestos de buena voluntad” constantemente, et más aún agora que el Rey se encuentra en el castiello. La revuelta fracasó rápidamente et non creo que sea recordada. El necio de Habîb, mi fillo mayor, estaba con ellos. Es imposible describir la pesadumbre que me embarga al pensar cómo pudo paresçerle una buena idea levantarse a la desesperada contra homes armados. Seguramente sea culpa mía, pues consejo acertado o tan sólo las palabras adecuadas le hobieran fecho pensar de otro modo. Tawfiq, a través de Dominico, me ha dicho que está bien, pero prisionero en el castiello junto a otros miembros de la revuelta. Paresce que Rabah pudo fujir, aunque otros cabeçillas han sido executados.

Yo ignoraba por completo los planes de los rebeldes. Habría rechaçado qualquier invitación a unirme a ellos, et incluso habría tratado de façerles desistir. Aún ansí, non puedo dexar de sentir una punçada en mi orgullo por haber sido dexado de lado. Mientras tanto espero noticias de Tawfiq, que interçede en mi nome ante los christianos para tratar de liberar a mi fillo.

saqueo