La Corte de Toledo

sanbenitoReverendísimo Pater,

He rescibido con alegría vuestra carta e consexos, mas quiero aliviar vuestras preocupaçiones, ya que en modo alguno la vida en la Corte de Toletho ha menguado mi escrupulosidad en el cumplimiento de la Regla. De Maitines a Sexta oro en compannia dotros monges que acompannan al Rey, pues es complicado salir de la cibdad durante la nocte, et Don Alfonsso requiere nuestra pressençia hasta el Angelus. Para el resto de horas, hasta Completas, tengo permiso para atender a las oraçiones del Convento de Sanct Clemente, donado por su Emminençia Don Bernardo. Su ubicaçión extramuros de Toletho face que los viaxes resten tiempo a mis labores en el scriptorium. Habré de contemplar alternativas si Nuestro Sennor Don Alfonsso non permite que resida en el convento como sería mi deseo.

Los traballos de scriptura marchan a buen paso. Mis aiudantes son laboriosos et aprenden apriesa. Non sufrimos demasiadas interruçiones, salvo algún noble que se interesa por la marcha de la crónica, o más bien por lo que se diga dél en ella. El Conde de Náxara, Garçia Ordónnez, es espeçialmente insistente, et no pregunta sólo por el reflexo de sus fazannas, sino que paresce querer cosnocer el retrato de todas las personnas destos Reinos, desde el Rey Don Alfonsso a Roderico de Vivar. Don Garçia insiste en ponerse a la nuestra disposiçión, et nos manda golosinas et regalos que refusamos con toda la delicadesa possible.

Non todos los visitantes son molestos, et algunos son decho interesantes para nuestra misión. Ayer mesmo vino una dama llamada Donna Aurora a pedirnos una pluma para escribir a su madre. Non disponemos de suministros de scriptura en cantidad, pero non tuve valor de negar su petiçión. Nos rogó que le acompannemos algún día a oír misa en la ecclesia del Salvador, et ha insistido en presentarnos a su esposo, un caballero llamado Don Alonsso, quien podría sernos de gran aiuda en nuestro traballo, pues cosnoce los detalles del exército et su preparaçión della campanna.

Se despide vuestro humilde hermano,

Fray Pelagio

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