El espía

lamparaNon estoy orgulloso de los fechos acaesçidos hoy, mas me veo forçado a escribirlo et dexar constançia. Tal vez mi verdadero propósito sea poder reflexionar sobre ello, pues me parecerá irreal hasta verlo por escrito. Ayer llegó a Qusubra un pastor que deçia haber vendido sus ovejas et ir de camino a unas tierras cercanas donde vive su amo. Quería beber aqua et comprar pan, así que iba preguntando donde podía proveerse dellos et si los había en buena cantidad. Así mesmo, el pastor había estado tiempo fuera et le llamaron la atención los vigías et patrullas que agora entran et salen con frecuençia. Alguien dixo que su curiosidad era malsana et sospechosa, et las acusaçiones de ser espía alevoso de Al Murabitun no tardaron en llegar, sobre todo por ser el pastor de una tribu berebere, o al menos paresçerlo.

Las patrullas non pudieron façer nada por él, o non quisieron. La muchedumbre se fiço con él et le lincharon. Non podré olvidar el terror de sus ojos incrédulos cuando se avalançaron. Siento vergüença por non haberlo evitado, mas ¿qué podría haber fecho yo? ¿façerme matar para que non le maten a él? ¿dexar sola a mi familia por un desconoçido? Non puedo dexar de pensar que tal vez todos los que non fiçieron nada pensaban como yo et fue el miedo quien consintió la atroçidad.

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