Dudas históricas

Google-Image-Result-for-http-www.currybet.net-images-articles-2009-chronology-eadwine.jpg A Don Pero Obispo de Leó

Excelençia Reverentísima,

Aprovexo el envío de un correo de Toletho a Leó para dirixirme directamente a Vuestra Emminençia. Non pretendo evitar al Reverendísimo Abate de Safagún, nuestro intermediario habitual, sinon que es la urgençia et mi pobreza d’espíritu quien me guía en aquestos apresurados momentos. He de consultar con Vuestra Eminençia ciertas dubdas conçernientes al tono et contenido de los capítulos encargados a nos para la Crónica de Nuestro Sennor Don Alfonsso. Non quisiera que hobieran differençias apreciables que un lector avezado podiera observar.

Comienzo con una inquietud referente al retrato de las personalidades. Non sé si hemos de reflexar a aquellos çercanos al Rey d’acuerdo con nuestra perçepçión, o según quan caros sean para Nuestro Sennor. Alguna de las personas d’aquesta Corte bien pareçén más preocupados por brindar la desgraçia de sus enemigos que por traballar en un beneficio común que eleve a todos por igual. Hay un caso en espeçial en que el odio paresçe movido por una envidia malsana et morbosa que ha nublado su entendidmiento. Non podría predeçir los límites que podiera cruzar alguien guiado por tal rencor, pero temo non reflexar de forma favoresçedora a aquesta persona debido a su çercanía con Don Alfonsso.

Antes de continuar con la siguiente questión, he de contar a Vuestra Emminençia el motivo de que tal dubda sea planteada por quien non es omne de armas nin conosce estrategias de milites. Pocos días ha que fui presentado a Don Alonsso, caballero de Zamora que forma parte del exército de nuestro Sennor xunto a algunos de sus paisanos. Don Alonsso me fabló sobre el exército Almorávide, de cómo crescen día a día annadiendo captivos a sus filas, non reparando si son moros o christianos, o incluso secuestrando peregrinos en su camino a la tumba de Sant Yago. Tras fablar de la amenaza Almorávide, Don Alonsso me confió que Nuestro Sennor planea salir al encuentro de los Murabitún et atacar frente a frente. Aquí es donde las dubdas surgen mi sennor, ya que Don Alonsso dixo que la meior strategia sería non pelear de frente, sinon esperarles en Toletho tras las murallas de la cibdad de Recaredo. Al parescer, otros nobles son de la misma opinión, et consideran desafortunado marchar al encuentro de un gran exército durante el verano por la seca tierra della Manxa.

¿Como puede un homilde scribiente siervo de Dios dubdar de las dotes de mando de Alfonsso VI Fortitudo, Imperator Totius Hispaniae, en su propia chrónica de guerra? ¿Qué he de façer, Eminentísimo Sennor? ¿Debiera recoger las dubdas de los nobles para engrandeçer a Nuestro Sennor en caso de victoria? ¿Qué facer en caso de que Don Alfonsso -Dios no lo quiera- sea derrotado? ¿Non debiera ser la Estoria un reflexo de los fechos para aleccionar a las generaciones venideras? ¿Non sería açertado incluir malos exemplos en estas lecciones? ¿Quál es el propósito de scribir los fechos, si non son más que para el luçimiento de los Sennores que lo requieren? Sé que la chrónica oficial de Nuestro Sennor Don Alfonsso podría ser mal lugar para ensayar aquestas novedades, mas fablando en términos generales ¿non sería mellor que scribieran la estoria personas non sufragadas por los sennores que deben retratarles?

Espero el valiosísimo consello de Vuestra Emminençia, que siempre aiuda a ver la luz en los momentos de obscuridad et flaqueza del alma. Se despide vuestro servidor

Fray Pelagio D’Oviedo

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