Crónica XXVI

castillo

Las murallas de Conssogra son imponentes. Bordean toda la ciudad, que se encuentra entre un río  con aguas escasas en aqueste mes de agosto et un montículo coronado con una gran muralla que protege un castiello enorme, inexpugnable diría yo. Sus callejuelas, estrechas et llenas de una mezcla de caballeros, escuderos, siervos, campesinos, mercaderes, clérigos, homes con turbantes et mulieres con velo. Carruajes tirados por burros confluyen en una amplia plaza en la que los vendedores vociferan sus productos. En sus numerosas tabernas corre el vino et algunas damiselas alegran la vida de nobles et rufianes.

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