Crónica XXIX

refectorio

La cena en el castiello ha tenido como fondo el monótono retumbar de los tambores almorávides, acampados entre el arroyo que discurre al sur de la ciudad et un bosquecillo por el que discurre el agua que brota de varios manantiales. Don Alfonso ha sido escueto en sus órdenes: Alvar Fáñez et Pero Ansúrez atacarán por el flanco izquierdo, Don Bernardo et las huestes del rey por el centro et García Ordóñez et nosotros por la diestra. Cuando Diego ha sugerido que eso es lo que esperan los almorávides, el rey le ha cortado indignado» ¿También el retoño del Cid quiere darnos órdenes?  ¡Sal de aquí et vete a vigilar a esos pendencieros que has traído contigo!»  

A duras penas ha contenido su ira. «Es en Valencia do debo estar, non aquí, con aqueste engreído!», me ha dicho mientras caminábamos hacia nuestra tienda, situada en el patio de armas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.