Crónica VII

manco

-¿Me esperabas?
-Estaba seguro de que vendrías. Ciñe tu espada, monta et cabalguemos
-¿En qué dirección?
-Hay en Valencia un infanzón que fue desterrado por el rey. Muchos homes sin más bienes que sus armas se han unido a él. Espero que en su hueste haya sitio para un viejo mutilado et un joven fogoso. 

Mi corazón latía con tal fuerza que pugnaba por salirse por la boca, tal era el júbilo que me embargaba et los caballos, contagiados de nuestro entusiasmo, han iniciado un trote veloz hacia las primeras luces del alba. 

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