Los almorávides en Córdoba

bazares

28 de julio

Siguiendo una antigua vía romana, caminamos plácidamente hacia Toledo. Mis compañeros de viaje, Leví et sus tres fillos varones, llevan a lomos de sus mulos grandes fardos con mercancías, por lo que la marcha es lenta. A media mañana nos ha adelantado un mozárabe que cabalga a caballo et nos ha informado que la ciudad de Córdoba se encuentra revuelta, pues miles de beduinos, bereberes et sinhayas deambulan por las calles et se apropian de cuanto quieren, por lo que el temor se ha apoderado de la ciudad

Todo indica que en breve iniciarán la marcha para reconquistar la ciudad de Toledo, si bien el nuevo compañero de viaje nos ha contado que emisarios enviados por Muhammad ibn al-Hayy están acumulando muchas provisiones en los caminos que conducen hasta Valençia, lo que nos face sospechar que aqueste exército marchará a enfrentarse con el Çid et recuperar la fértil huerta valençiana et non Toledo como al parescer quieren facernos creer.

Ur ben Ximeón

Tambores

adiestramiento14 de agosto

 Apenas había conçiliado el suenno cuando un sonido que paresce venir de ultratumba me despertó anoche. Son los tambores almorávides. Su sonido ha calado en nuestras cabeças et retumba en nuestros oídos. No han cesado de tocar en todo el día et ya por la tarde mis companneros han alcançado tal nerviosismo que han començado a colpearse entre sí.

Presto, un soldado enorme, con la cabeça afeitada et pocas luçes, nos han colocado a empujones contra la muralla, junto a la poterna et un caballero ha fablado de tal modo que me ha sorprendido, pues parescía casi afectuoso: «Por la mannana prieta rescibiréis un arma cada uno. Con ella podréis defender vuestra vida et la de vuestras familias. Descansad agora et non os firáis entre vosotros».

Un juglar de pelo largo et rojisso ha corrido hacia él: «Sennor, sennor, yo non soy ome de guerras…» La mirada fría de Diego Rodríguez le ha dexado paraliçado et ha vuelto a sentarse a mi diestra.

Ur ben Ximeón

 

De camino a Toledo

jinetes

31 de julio

En nuestro camino haçia Toledo hemos pasado la noche en la cabaña de un labriego que, si bien recelaba al prinçipio, se ha desfecho en atençiones cuando Leví le ha entregado tres monedas de oro. Al amanecer, cuando aún dormíamos pláçidamente, nos han despertado las grandes voces que daba al bajar corriendo por el monte. Cuando ha recuperado el aliento, nos ha disso que una grande polvareda se divisa apenas a una legua de aquí. Hemos ascendido al punto más alto del monte et hemos visto una mancha negra, inmensa, que avança por los caminos et, con el viento a favor, se oyen recitar versículos del Corám. Sin lugar a dudas, se trata del exército de Yusuf ibn Tesufin que, en lugar de marchar hacia Valençia, como todos creíamos, se dirige a Toledo.

¿Lo sabrá el rey Alfonsso? ¿Habrá reforçado las defensas de Toledo? ¿Estará él mismo en Toledo o seguirá ostigando Zaragoza?

Son muchas incógnitas para mí et en aqueste momento lo primero es buscar refugio. Ya non podemos retornar a Valençia, que se haya a varias jornadas de viaje, por lo que hemos de aligerar el paso et buscar las murallas de Conssogra.

Ur ben Ximeón

Ha llegado la hora

ataque

15 de agosto

Me ha despertado el silençio, el silençio de mil tambores que han callado de colpe. Nos miramos inquietos, mientras los caballeros dan órdenes con gestos, casi sin fablar, como si nadie quisiera que se oyeran sus palabras. Hemos dexado el castiello et nos situamos en lo alto de la ladera. Frente a mí, veo con desasosiego una inmensa muralla, formada por lanças, caballos et figuras negras, que se extiende del este al sur. Tan sólo en el centro se distinguen unas figuras a pié et con distintos ropajes, que parescen invitarnos al ataque, como si de carnaça se tratara.

Un murmullo se eleva entre nuestras tropas ¡Es el Rey! ¡El Rey en persona que, montado en un enorme caballo negro, cavalga ante sus omes et les fabla a grandes voçes. Los caballeros se remueven en sus monturas, enardecidos, et hasta yo mesmo siento ganas de lançarme ya a la lussa et terminar con aquesta situación. Iba alçar la maça de madera que llevo como arma cuando he oío a mi lado unos gemidos: Un chico de apenas treçe annos se me ha abraçado et llorando me diçe: «Non volo morire, non volo morire…»

Ur ben Ximeón

Aliança de Don Pero I de Aragón et El Çid

 8 de julio.

   Tras la conquista de Valençia Don Rodrigo Díaz de Vivar ha conseguido organizar la çiudad et asegurar su defensa. Hasta el momento, las amenaças de las tropas almorávides que quedaron en Al Andalus tras su tercera llegada a la Península han sido escasas, mas agora nos llegan noticias de que el general Muhammad ibnTexufin, sobrino del emir Yufuf ibn Texufin, está organizando un gran exército. 

   Fuentes de confiança nos han informado que El Çid ha enviado emisarios al rey Don Pero I de Aragón solicitándole ayuda, de acuerdo al pacto que amos firmaron façe ya tres annos.

Ur ben Ximeón

comitiva

Preparativos para la defensa

barcoalm

14 de julio.

La llegada de refuerços al mando de Don Pero I de Aragón ha sido rescibida con grand alegría por las huestes de Don Rodrigo. Unidos los dos exércitos han recorrido la costa desde Xátiva hasta Peña Cadiella apoderándose de todos los víveres que han encontrado, como botín de guerra.

De regreso a Valençia, el general Muhammad ibn Texufin les ha salido al encuetro en Bairén. El paso entre los montes et la costa es muy estrecho et desde sus naves los musulmanes lançan miles de flechas et saetas con arcos et ballestas sobre los cristianos, lo que está façiendo que cunda el desánimo entre sus filas.

Viendo en los oxos de sus omes la derrota, Mío Çid ha montado a Babieca et les ha arengado con tal elocuençia, que presto ha vuelto a la hueste cristiana la seguridad en la victoria.

Ur ben Ximeón

Batalla de Bairén

16

20 de julio.

  Haçia el mediodía, el exército del Campeador ha efectuado una terrible carga contra las tropas almorávides. La fuerça, el poder et violençia del ataque ha destroçado al enemigo, que non hubo más opción que fugir. Grandes han sido las bajas de los musulmanes en la batalla, pero muchas más en su fuga, pues las huestes de Don Rodrigo et  Don Pero les han perseguido espada en mano en una orgía de sangre et de  muerte.

  El botín obtenido ha sido inmenso, ya que en su desesperaçión por salvar la vida los derrotados han dexado atrás  tiendas, caballos, mulas, provisiones, armas et gran cantidad de oro et plata.

  La alegría reina en el campamento de Mío Çid, quien, a pesar de la victoria se muestra taçiturno. Al preguntarle qué le preocupa, nos ha repondido: «Hoy hemos vençido, pero mannana vendrán más, et luego más, et más… ¿Hasta cuándo podremos  aniquilar los exércitos que manden contra nosotros?

  Mucho me temo que la notiçia de esta derrota faga que Yusuf ibn Texufin regrese a la Península con millares de monjes guerreros, bien pertrechados et dispuestos a arrasar cuanto hallen a su paso».

Ur ben Ximeón

Yusuf ibn Texufin desembarca en Algeçiras

barcomoro

25 de julio

Los temores de Mío Çid se han confirmado. Hasta Valençia han llegado noticias de que Yusuf ibn Texufin ha cruzado por cuarta vez el Estrecho, dispuesto a facerse cargo personalmente del mando de las tropas.

Al parescer, la notiçia de la derrota de su sobrino ante el Campeador en Bairén, unido a que Marruecos permaneçe tranquilo, llevando sus gentes una vida religiosa et ordenada bajo el poder almorávide, han fecho que el emir tome la determinación de poner fin a la precaria situación que el Islam sufre en Al-Andalus.

Un exército formado por bereberes africanos, sinhayas et beduinos saharianos lleva varios días desembarcando en Algeçiras. Según me han contado unos comerciantes recién llegados de Málaca, dixen que nunca habíanse visto tropas tan numerosas et los andalusíes, que las habían rescibido con júbilo, hállanse ya temerosos pues han sido muchos los muertos o encarçelados por no llevar una vida acorde a los preceptos del Corán.

Mientras el Çid se apresta para la defensa, yo he deçidido unirme a estos comerciantes amigos míos et marcharme a Toledo, pues aquí es peligroso quedarse.

Ur ben Ximeón