Almofalla de Cádiz

Al Ándalus en 1097. Yaqub está acampado con sus compañeros en Cádiz.    Aún no sabemos con certeza qué camino seguiremos  et varios rumores corren entre nuestros hermanos. Hay tres que destacan sobre los demás: unos dicen que uniremos las Taifas de Al Ándalus antes de expulsar a los reyezuelos rumíes, así que nos dirigiríamos a Saraqusta en el norte para luchar contra Al-Mustaín. Otros quieren una victoria moral, et sugieren acometer la reconquista de Tulaytulah, profanada hace unos pocos años por los leoneses. El resto, et sobre todo los más jóvenes, deseamos enfrentarnos al mercenario llamado Rudriq, que se ha enseñoreado de las tierras de Balansia. Todos deseamos ver  a este perro, traidor a su rey et a sus correligionarios, dejar de pavonearse et hacerse llamar Sidi, como si fuera un gran señor.

    Mientras tanto seguimos acampados en Qadis, viendo pasar el tiempo et sin poder entrar en la ciudad ni saber con seguridad cuando marcharemos a Isbiliya.

Yaqub ibn al-Hadar

Caminio de Sevilla

almanzor

    La vía rumí hacia Isbiliya se abre paso entre bosques et manantiales. Coros de pájaros cantan las alabanzas del Profeta et miles de flores  abren sus pétalos al cielo de la primavera de este año 490 de la Hégira. Llevo dos meses en Al Andalus et no puedo negar que me siento hechizado por su belleza.

    Rachid nos ha contado la estoria de Al Ándalus. Los bárbaros ocupaban estas tierras tras la caída del Imperio Rumí. Ha hablado de sus luchas internas  et de cómo se mataban  entre padres, hijos et hermanos. En su afán por destruirse unos a otros llegaron a aliarse con nuestros antepasados. Rachid describió el nacimiento del Califato de Qurtuba. Un reino unido et fuerte que, con la sabia dirección de  Al Mansur et la bendición de Dios, face cien años llegó a saquear Compostela, el lugar más sagrado para los politeístas que, para mayor humillación, hobieron de ver cómo la catedral era despojada de sus campanas.

Yaqub ibn al-Hadar

Camino de Sevilla (2)

reyestaifas    Rachid ha continuado contándome la historia de Al Ándalus. Tras la muerte de Al Mansur, una serie de rebeliones et guerras civiles recorrieron el califato. Las miserias humanas cambiaron unidad por división en pequeños reinos de taifas et los musulmanes deshonraron a Dios luchando entre ellos. Pagaron tributos a los reyezuelos rumíes en vez de plantarles cara, con tal de asegurarse el trono. Ignoraban que estaban cavando su propia tumba, pues su oro servía para armar las huestes que les amenazaban. Vivían en la abundancia et el lujo a costa de empeñar el futuro de sus hijos.

    No entiendo dónde reside el origen del mal en esta tierra. Sus campos son fértiles, sus guerreros valientes, sus eruditos sabios et sus poetas componen hermosos versos. Si los gobernantes engendrados por Al-Ándalus tuvieran la mitad de cualidades que el más humilde de sus vasallos, la prosperidad et riqueza de sus pueblos no tendrían parangón. Estoy seguro de que, siendo gentes nobles et esforzadas, aprenderán de sus errores et acabarán por dejar atrás esta maldición.

Yaqub ibn al-Hadar

Sevilla

arq_almoravide Jamás creí al Hombre capaz de construir las maravillas que hoy contemplo. Bellos edificios levantados entre el rumor de fuentes perfumado por el aroma de flores que flota en el ambiente. No había visto un río tan grande en mi vida, et no es ninguna sorpresa que su nombre, Wad-el-Kevir, signifique «Río Grande».

 He rezado con mis hermanos en la Gran Mezquita de Isbiliya. Rachid ha dejado caer con cautela que no debería establecer juicios sin haber visto también Qurtuba, que según sus palabras es igualmente bella.

 En un principio me he sentido abrumado por la belleza et el lujo, pero me pregunto si es lícito ante los ojos de Dios que los hombres construyan sus propios paraísos. Los Al-Murabitun estamos acostumbrados a una vida sencilla, et nuestro emir, Yusuf ibn Tashfin, predica con el ejemplo, siendo su jaima et vestimentas tan humildes como las del menor de los soldados.

Yaqub ibn al-Hadar